¡Muchas grasas!

23 Jul 2006 | 19:00 h

El libro de Sacha Barrio, La gran revolución de las grasas , ha hecho tambalear la pirámide de la alimentación. En sus páginas, la leche, el aceite y el azúcar generan enfermedades, mientras que las satanizadas grasas pueden resultar saludables. Como para cambiar hábitos y gustos.

El libro de Sacha Barrio, La gran revolución de las grasas , ha hecho tambalear la pirámide de la alimentación. En sus páginas, la leche, el aceite y el azúcar generan enfermedades, mientras que las satanizadas grasas pueden resultar saludables. Como para cambiar hábitos y gustos.

Por Luis Arriola.
Fotos: Claudia Alva.

El libro examina las funciones de la Omega 3 en el cuerpo humano. Más información: www.avantari.com o al e-mail: sbarrio@avantari.com

Su libro empezó por la enfermedad del hígado que sufrían sus pacientes. En plena investigación, descubrió que el origen eran los aceites que consumían. Y con la ayuda del postgrado en medicina herbolaria que había realizado en China, decidió cuestionar conceptos que se creían inamovibles y rescató otros, como las grasas, que se consideraban dañinos.

–¿En qué rama médica se sitúa?En la medicina complementaria, entre la de Occidente y la china. Esta última abarca aspectos emocionales, nutricionales y tiene una visión integral entre todos los órganos. En la medicina china, los doctores buscan el equilibrio del cuerpo.

–¿Es cierta la frase "Dime qué comes y te diré quién eres"?

La teoría del libro es que la alimentación va a condicionar la manera de ver el mundo, de percibir las cosas, tú estado de ánimo, la salud emocional de tus órganos.

En las paredes de su consultorio del Centro de Medicina Natural Avantari, descansan varios cuadros de la medicina china, con sinogramas que explican la relación del hombre con las patologías.

–¿Cómo se dividen las grasas?

Hay grasas que matan y otras que curan. Las puedes dividir en grasas saturadas e insaturadas. En las primeras, tienes infinidad de tipos de origen animal, salvo las de coco, cacao y palma, que son grasas saturadas vegetales. E insaturadas hay muchas, pero tan solo dos son esenciales para el cuerpo: Omega 3 y Omega 6. Estas tienen que estar en equilibrio, en una relación de 1 a 1 o, en el peor de los casos, de 1 a 3. Pero nosotros vivimos a veces con una proporción de 1 a 40. Consumimos mucha Omega 6 en productos como maíz, pecanas, almendras, maní, y los aceites vegetales que venden los supermercados.

–¿Qué tan mala es esta desproporción?

La Omega 6 promueve tumores, benignos y malignos. También promueve el cáncer. Mientras, la Omega 3 es antitumoral. Lamentablemente esta grasa no figura en la canasta familiar y la industria no tiene ningún interés en venderla porque no es comercial. Se puede encontrar en el germen del trigo, la calabaza, la semilla de cannabis, el sacha inchi peruano y la linaza.

–¿El problema es el desbalance?

Sí, y también que todas las fuentes de Omega 6 están refinadas. Vivimos inmersos en grasas tóxicas que consumimos: papitas fritas, chizitos , pringles . Lo que tenemos que priorizar son las grasas Omega 3, que juegan un rol vital en el cerebro, en la sexualidad, en el tiroides, en la piel, porque regulan nuestros ritmos metabólicos.

–¿Cómo las grasas equilibran el lado emocional?

La Omega 3 es buena para personas bipolares, con depresión, esquizofrenia y estrés. Hay investigaciones que demuestran que la presencia de esta grasa produce un aumento de la dopamina. En el hombre, eso tiene relación con la motivación, la inspiración y la fuerza de voluntad.

–¿La dieta alta en grasa causa cáncer?

Al tumor le encanta la grasa, es su comida favorita. Si es grasa saturada, más. Y el cáncer es la primera causa de muerte en el mundo. Hay un doctora alemana que ha curado casos de cáncer terminal con 18 cucharadas de aceite de linaza diarias.

Caen más paradigmas

El doctor Sacha Barrio tiene una hija de 14 años y nunca le ha dado leche artificial. Con orgullo comenta que está muy sana y jamás ha tomado antibióticos. Porque, según él, cuando los niños toman leche se enferman de asma, rinitis, resfrío y otitis.

–¿La leche es tan mala?

El aceite de sacha inchi baja el colesterol, los triglicéridos y es fuente de proteínas.

La pituitaria de la vaca secreta hormonas que llegan a la leche y que son necesarias para el becerro, pero en el hombre crean desarreglos hormonales, como la diabetes, y eso está comprobado.

–¿Pero la leche no es buena por el calcio?

Hay un estudio en la Universidad de Harvard que demuestra que la leche descalcifica porque tiene fósforo. Por ejemplo, 100 g de leche tienen 118 mlg de calcio y 97 mlg de fósforo. Si restamos, quedan solo 21 mlg. Si la pasteurizas, baja en un 50% y te quedas solo con 10.5 mlg de calcio. Cuando alguien toma leche se acidifica la sangre y el cuerpo bota calcio de los huesos para neutralizar esa acidez.

–¿Y sus derivados?

No quiero satanizar a la leche, pero si consumimos leche sin hormonas, sin antibióticos y sin pasteurizar, no hay problema. Hay que aclarar que todas las leches que hay en el mercado tienen preservantes y azúcares.

–Entonces, ¿cómo se adquiere el calcio?

La coca tiene 2,097 mlg de calcio a comparación de los 118 mlg de la leche. Y la coca es también un antidepresivo de primer orden. Para una mujer con osteoporosis, depresión y fatiga es excelente. Para asimilarla, recomiendo una cucharadita en agua caliente dos o tres veces al día.

Otros males

–¿El azúcar es perjudicial?

Cuando hay mucha azúcar en la sangre los nervios se van acaramelizando y eso sucede también en el cerebro, seas o no diabético. Si bien el cerebro necesita azúcar, hay un rango. Si te pasas, te perjudica y destruye los nervios. El pan blanco es como el azúcar. Si comes un pan con mermelada, pasa el rango y ya perjudica al cuerpo.

–¿Y las margarinas?

Son muy tóxicas porque las grasas hidrogenadas se absorben con facilidad y ocupan los lugares en el cerebro donde debería estar la Omega 3.

–¿Qué aceite debemos utilizar?

El ghee, que es la mantequilla clarificada. Primero, se derrite la mantequilla y con una cucharita se retira la capa que flota –la espuma– y lo que queda podemos usarlo. Se puede refrigerar y, al usarla, las altas temperaturas no la van a alterar. También se puede usar el aceite de palma y, para ensaladas, el de oliva y sacha inchi .

–En pleno siglo XXI, rodeados de pollos a la brasa, hamburguesas y papas fritas, ¿qué podemos comer?

Si es carne, es mejor el pescado de mar adentro, de aguas frías, porque tiene más grasa y está menos contaminado. También se puede comer quinua, ajonjolí, linaza, garbanzos, lentejas, pallares, cebada, arroz integral, papa, camote, yuca, pan integral, verduras verdes y crudas.

La última pregunta es si su libro es una receta de longevidad. Con sus 38 años, sus cabellos un poco desordenandos, dice que tan solo tiene muchos consejos saludables. "Todo alimento tiene su lado brillante y su lado oscuro", sentencia.

Alimentos con mayor contenido de Omega 3

Linaza 58%
Sacha inchi 47%
Kukui 29%
Semilla de cannabis sativa 20%
Semilla de calabaza 15%
Soya 7%
Germen de trigo 5%

Fuente: La gran revolución de las grasas .

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