La minería informal amenaza al valle piurano de Tambogrande

25 Feb 2007 | 20:30 h

La tierra de los mangos y los limones convertida en nuevo foco de contaminación minera. Ambientalistas alistan acciones para detener impacto.

• La tierra de los mangos y los limones convertida en nuevo foco de contaminación minera. Ambientalistas alistan acciones para detener impacto.

Lili Guerra.

Tradicional limón nuevamente en inminente peligro. (Foto. Archivo).

Aunque la minera canadiense Manhattan Sechura se retiró en el 2003, los limones y mangos de Tambogrande (Piura) no pueden respirar tranquilos. Cuatro años más tarde, la amenaza tiene otro rostro: el de la minería informal.

Alentados por el alto precio de los minerales en el mercado internacional, miles de personas se están dedicando a esta ilegal actividad, convirtiendo a Tambogrande en un nuevo foco de contaminación minera, advirtió el ministro de Energía y Minas, Juan Valdivia, en diálogo con La República.

El cianuro de sodio y el mercurio –usados para obtener el oro– están poniendo en peligro el agua y la producción agrícola del valle de San Lorenzo. "¿Dónde están las ONG ambientalistas Oxfam y el Frente por la Defensa de los Derechos de San Lorenzo?", cuestiona.

"Tanto lío hicieron. Sacaron a una empresa que con técnicas modernas quería desarrollar minería del oro", agregó Valdivia en alusión a la controvertida Manhattan Sechura. La empresa tuvo la concesión de 90 mil hectáreas en ese valle que alberga un rico yacimiento polimetálico y al mismo tiempo prolíficas tierras de cultivo.

Lo saben

Pero, contrariamente a lo que afirma el ministro Valdivia, los ambientalistas –que hace cuatro años acompañaron a la población que impulsaba el retiro de la minera– alistan acciones. La Red Muqui, organización que agrupa a organismos no gubernamentales ambientalistas, ya tiene conocimiento del tema y están analizando acciones, dijo a La República, Wilfredo Ardito, de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos.

Precisamente ellos se reunirán hoy en horas de la mañana. "Algunas personas de Tambogrande van a llegar a Lima esta semana. Estamos preocupados", agregó.

Ardito manifestó que la gente muy pobre de la zona ha encontrado en la minería informal una alternativa para subsistir, pero dijo que es preocupante porque esta ilegal actividad es altamente contaminante.

Se aprovechan

Focos de la minería informal. Haga click en la imagen para ampliar.

Tanto Valdivia como Ardito coincidieron en hacer un deslinde. "Esta no es minería artesanal que está fiscalizada y formalizada. Se trata de otras personas que manejan cientos de miles de dólares. Ellos meten a los pobres campesinos en el tema, contaminándolos y matándolos", dijo el ministro.

"Usan como escudo a esos pequeños mineros. Es una minería ilegal que está matando gente, evade impuestos, destruye el medio ambiente porque meten maquinaria, mueven la tierra y destruyen el campo", expresó.

Por su parte, Ardito manifestó que en la minería informal puede haber otros intereses.

"Hay que tener mucho cuidado porque detrás de las actividades informales normalmente hay grupos económicos y de poder que se aprovechan de la población", dijo.

"Estoy seguro de que la población de Tambogrande no desea que en sus tierras haya esta actividad por ser tan contaminante. Creo que la Municipalidad de Tambogrande está haciendo todos los esfuerzos", comentó.

Según Valdivia, el Ministerio de Energía y Minas está atado de manos ya que la supervisión de la actividad está a cargo de los gobiernos regionales.

No obstante, dijo que su despacho está formando comisiones de coordinación multisectorial para ayudar a resolver el problema.

Claves

NIÑEZ EXPLOTADA. Los niños son las principales víctimas de la minería informal pues los usan como mano de obra barata, tal como es común ver en los lavaderos de oro de Madre de Dios (Guaypetro). "Usan a niños de cuatro, cinco y seis años", manifestó el ministro Juan Valdivia.

MERCURIO. En zonas como Batán Grande (Lambayeque), donde el calor es intenso, los menores aspiran el mercurio alterando su sangre y su desarrollo el contenido de este metal.


San Antonio de Poto

El ministro de Energía y Minas, Juan Valdivia, informó que la concesión minera de San Antonio de Poto (distrito de Ananea, Puno) también se ha convertido en un nuevo foco de la minería informal. "Se calcula que produce al año 50 toneladas de oro y nadie controla eso", manifestó.

San Antonio de Poto era un proyecto de oro de propiedad de la desaparecida empresa estatal Centro-mín. Este proyecto formaba parte del paquete de concesiones mineras de propiedad del Estado a ser transferido al sector privado. Durante muchos años fue pretendida por campesinos de la comunidad campesina de Ananea.

Pero ahora ha sido invadido por los mineros informales. "Hubo negligencia de parte de las autoridades en el proceso de transferencia de la minería artesanal a las regiones", explicó.

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