Chaccu, la otra fiesta Inca

25 Jun 2007 | 20:30 h

Congregó a miles de personas llegadas de 700 comunidades del país. Turistas nacionales y extranjeros gozaron del imponente espectáculo.

• Congregó a miles de personas llegadas de 700 comunidades del país. Turistas nacionales y extranjeros gozaron del imponente espectáculo.

Texto y fotos: Miguel Mejía C .

Representación del pago del Inca al dios Sol con fibra de camélido.

Casi dos mil metros de soga vestida con flecos color arcoiris rodearon las vicuñas en un sector de 1,200 hectáreas de Pampa Galeras. Y aproximadamente mil 500 personas convirtieron este cerco en una red movediza que peinaba la pampa y asustaba a los camélidos hasta llevarlos a una pequeña meseta, bajo el Apu Ilacata sobre el que flameaba la bandera del Tahuantinsuyo.

En el llano se había preparado una rústica espiral de rejas por la que inocentemente circulaban las vicuñas hasta llegar al "corral permanente". Aquí, una joven vicuña fue escogida entre las miles que fueron capturadas, para que el Inca pueda ofrecer su sangre y fibra a los apus de Lucanas. En este momento del ritual se corta la punta de una oreja del animal para verter su sangre en un Kero, se esquila su pelambre y el Inca termina levantando entre sus manos la valiosa fibra de vicuña. El místico gesto hace que la tierra retumbe con las danzas. Los cánticos en lengua quechua que acompañan al rito se entonan con más fuerza y el hijo del Sol desciende de la plataforma de piedra donde culminó la ceremonia. Era domingo 24 de junio y en el distrito de Lucanas, Ayacucho, se iniciaba la XV edición del Chaccu Nacional.

Tres horas de actividad

Desde hace 15 años, cuando se revivió la milenaria tradición, el Chaccu ha ido ganando adeptos. Hoy se cuentan por miles, quienes llegan a ver la esquila de la vicuña.

En el tramo de 6 km de la carretera Lima-Cusco que atraviesa Pampa Galeras, en el sector de Ceñigacucho a 3800 m.s.n.m., decenas de vehículos seguían el ritmo de la persecución que duró casi tres horas. Desde el borde del asfalto se desplegaba la soga que culminaba dos mil metros arriba. A esta altura el gélido viento y la falta de oxígeno estrujaban las sienes de los visitantes, que observan cómo hombres y mujeres surcan riachuelos y quebradas para no perder el paso "¡Chaccu!, ¡chaccu!", es el grito de aquella faena ancestral, que en estos días se practica en 700 comunidades campesinas del país.

Garcilaso de la Vega relata que el Inca ordenaba la participación de treinta mil indios según el tamaño del territorio. En la actualidad en Pampa Galeras la participación es libre, "todos son invitados a coger un tramo de soga y hacer el Chaccu, que significa atajar", afirma Wilfredo Poma, uno de los 48 trabajadores encargados de la conservación de esta reserva creada en 1964 por la Comunidad de Lucanas.

Arriba, momento en que el cerco rodea a los camélidos. Abajo, instante en que una vicuña es sacrificada de manera simbólica.

Estuvieron presentes los presidentes de Agrobanco y Sierra Exportadora, Manuel Noriega y Gastón Benza Pflucker, respectivamente. Rómulo Choccata, representante del distrito de Omacha (Cusco), dijo que busca lograr que las 30 vicuñas de su pequeña reserva se reproduzcan como en Pampa Galeras. Estas iniciativas tienen un motivo de peso: 850 dólares es el precio del kg de fibra de vicuña en el ámbito internacional, mientras que el kg de alpaca solo llega a los 15 dólares.

Pampa Galeras acogió el domingo a unas tres mil personas. La esforzada participación de los estudiantes de Puquio y Lucanas hizo posible que el rodeo de las vicuñas dure tres horas. Turistas nacionales y extranjeros participaron activamente en el Chaccu, algunos caminaron por la carretera o espectaron desde sus autos.


La comunidad es dueña de vicuñas

Según el médico veterinario Marco Antonio Zúñiga, jefe residente del Proyecto Vicuña Lucanas, en la Reserva Nacional de Pampa Galeras, "nos encargamos del manejo de 13 mil vicuñas, las cuales son propiedad de la comunidad campesina de Lucanas.

Sostiene que en todo el departamento de Ayacucho tienen 35 mil animales. "El año pasado recolectamos en Lucanas alrededor de mil kilos de fibra, pero este año la comunidad se ha propuesto lograr 1,250 kg de fibra y a nivel nacional se superará los 6 mil kg. De los 1,500 animales que hemos capturado en este Chaccu, vamos a esquilar 500 vicuñas, con lo cual tendremos unos 100 kilos de producción.

Explica también que anualmente en Lucanas se esquila alrededor de 4,500 vicuñas. "Una vicuña puede ser esquilada tres veces durante su vida que es de 12 a 13 años. Por cada esquila del animal se obtiene 200 gr. de fibra bruta.

A la vicuña se le ha dado un precio nominal que es de mil dólares, pero puede llegar a costar hasta 5 mil dólares.

Te puede interesar