Cerro Lindo: el milagro de la desalinización

10 Abr 2008 | 21:30 h

Conozca cómo se extrae la sal del agua de mar. Sucede en Chincha. La primera planta desalinizadora del Perú está en el yacimiento Cerro Lindo y se hizo con una inversión de US$ 120 millones. El 98% de este recurso se usa para la extracción y el 2% se potabiliza.

Conozca cómo se extrae la sal del agua de mar. Sucede en Chincha. La primera planta desalinizadora del Perú está en el yacimiento Cerro Lindo y se hizo con una inversión de US$ 120 millones. El 98% de este recurso se usa para la extracción y el 2% se potabiliza.

Alfredo Pomareda.
F
otos: Lissette Crespo.

El milagro se concreta en menos de un día. Convertir el agua de mar en un líquido digno de beber es algo que, por el momento, solo sucede en las alturas de Chincha.

Ahí, donde llueve una vez al año, dos mil trabajadores mineros observan cómo esa espuma llena de sal y arena de la playa "Jaway" viaja más de 60 kilómetros cerro arriba y, luego de un proceso de desalinización, aquel líquido que contenía exagerados niveles de dureza cálcica y turbidez se puede verter sobre una jarra de vidrio.

En medio de cada mesa del comedor está el agua, los obreros y gerentes sacian su sed con ella, sonríen todos, no pueden estar más orgullosos por lo que han logrado en seis meses: jamás usaron recursos hídricos del río Topará para la explotación de minerales.

EXPERIENCIA ÚNICA

Son los únicos en el Perú que desalinizan el agua de mar y tienen el privilegio de potabilizar una pequeña cantidad para el uso doméstico. Allá arriba, a más de dos mil metros de altitud, cada vez que ellos beben, se bañan o bombean el inodoro, son conscientes de un milagro que solo sucede en Europa e Israel.

"Este yacimiento polimetálico es una realidad gracias a la aplicación de tecnología de punta y al uso hídrico del agua de mar. Hemos invertido más de 120 millones de dólares en la elaboración de la planta de desalinización, pero es lo más óptimo", explica Germán Arce Sipán, gerente general de la unidad minera Cerro Lindo, que tiene 6 meses funcionando y pertenece al Grupo Milpo.

El agua que extrae la minera Cerro Lindo del mar (36 litros por segundo durante 12 horas al día) es desalinizada y además reutilizada. "Nosotros devolvemos el agua salada al océano y más del 55% de los relaves lo convertimos en una pasta especial que nos sirve como material de construcción. Tapamos los huecos de los socavones y así reducimos nuestros residuos", cuenta el ingeniero Antenor Torres Sullón, encargado de la planta de desalinización.

PEQUEÑA DIFERENCIA

Potabilizar no es lo mismo que desalinizar. El 98% del agua de mar que toma Milpo de Chincha se libra de sal, bacterias, turbidez y alcalinidad y se utiliza en el proceso de extracción de minerales. El 2% restante, que se somete a una última fase de limpieza, se emplea para el consumo de la población trabajadora.

El refresco que bebe el ex comunero Luis Cahuana Hernández es digerible porque alcanzó los estándares de pureza que exige la Organización Mundial de la Salud. El agua que parece hervir en calderos inmensos es utilizada para separar el zinc, el cobre y el plomo de las rocas.

Las tres plantas futuristas que brillan en Cerro Lindo dibujan el éxodo de la desalinización. Cientos de tubos y cañerías, decenas de válvulas de presión y cantidades exageradas de desinfectantes y químicos distraen la mirada del visitante, pero no explican el milagro. El Ing. Antenor Torres, de Aqa Química, narra el proceso. "Lo primero es captar el agua de mar para desinfectarla con cloro y evitar el crecimiento de bacterias en las paredes de las tuberías. Luego a través de una malla se separa la arena", ilustra Torres Sullón.

Luego se producen tres filtrados. En el primero se adiciona un coagulante para la retención de partículas sólidas, en el segundo se elimina el exceso de cloro agregándole un reductor que es bisulfito de sodio y en el tercero se asegura la retención de todo material particulado quedando el agua lista para su proceso final en las membranas de ósmosis o presión inversa. La tecnología de este proceso radica en la fuerza del agua. Mediante válvulas se mide la velocidad del viaje del líquido.

ÓSMOSIS INVERSA

"El agua pretratada a alta presión es enviada a las membranas de ósmosis que separan físicamente los sólidos disueltos en un promedio del 99.5%. Se generan dos corrientes de características muy diferentes, una cristalina y otra con gran cantidad de sal", explica Torres. Finalmente el agua desalinizada es almacenada y enviada a la mina, a 60 kilómetros, por tres estaciones de bombeo.

Arriba, en la altitud de Chincha, se observan a campesinos en sus burros. Kilómetros adentro están los dos tanques de Cerro Lindo, cada uno almacena 3,600 metros cúbicos de agua. "Primero había malestar por el problema de la contaminación, pero la gente se dio cuenta de que ahora en el sector minero se tiene mucho cuidado con los recursos naturales", expresa Cahuana.


UNA EXTRACCIÓN RESPONSABLE DE MINERALES

1) Desalinizar y potabilizar es una hazaña doble y única en nuestra patria. Algo que extraña a los demás empresarios que trabajan el metal, quienes se amparan en el último informe del Banco Mundial (BM), del 2006, que indica que el 80 por ciento de los recursos hídricos del Perú se emplean en la agricultura, el 18 por ciento para el consumo humano y solo el 2 por ciento en la minería.

2) "Ese pequeño porcentaje se puede reducir aún más al instalar plantas desalinizadoras. La idea no es tomar ese recurso del pueblo, sino es al revés: lo que se busca es impactar positivamente, romper con esa imagen de fuente contaminadora que tienen las mineras en nuestro país", dice Juan Alberto Flores, jefe corporativo de Comunicaciones del Grupo Milpo.

3) Según estadísticas del Banco Mundial, el peruano promedio consume 77 mil metros cúbicos de agua potable al año. Sin embargo en la ciudad de Lima, solo para citar un ejemplo, hay personas que se deshidratan por falta del líquido vital. ¿Es posible? La mala redistribución de los recursos hídricos y la constante migración del campo a la ciudad explican estas diferencias.

4) Esta experiencia no se trata de alucinaciones de náufragos que beben agua de mar. Acontece en la región Ica. Mientras tanto, en la capital, donde el agua sobra para muchos, se desperdician los recursos hídricos en carnavales, fugas y averías. Eso sucede a diario en "la mayor fuente de agua dulce de América Latina", según el Banco Mundial.

5) Que una minera, entonces, desalinice y no use los recursos de los ríos es un hecho que se debe reconocer. "La extracción responsable de minerales radica en el respeto al ecosistema y el beneficio a las comunidades aledañas. En Milpo cumplen esos estándares", dice el ecologista Antonio Brak Egg.

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