El Misti es el volcán más peligroso del país por el avance urbano

amenaza. Su última erupción considerada leve ocurrió entre 1440 y 1470 y llegó a 18 kilómetros del cráter. Hoy existen poblados ubicados a menos de 12 kilómetros producto de las invasiones urbanas. Ingemmet mantiene vigilados siete macizos.
Arlen Palomino. Arequipa. El novio dormido de Arequipa, el volcán Misti, representa uno de los mayores peligros para los más de 947 mil habitantes de la ciudad. A pesar que la mayoría sabe que está en actividad y podría erupcionar, se persiste en construir en los alrededores. El descontrol de la expansión urbana originó que miles de familias armaran sus casas de esteras y calaminas en la parte alta de Alto Selva Alegre, Miraflores, Chiguata y Mariano Melgar, distritos próximos a la cima. Solo en el primer distrito nombrado habitan 1,200 familias asentadas a menos de 12 kilómetros del cráter y constituyen los poblados de Nueva Villa Ecológica y San Luis Gonzaga A y B. En 2007, la municipalidad distrital emitió una ordenanza que fijaba límites sobrepasados por estos asentamientos. La República denunció el hecho el año pasado, pero no hubo reubicación. Esta situación no es nueva. El ingeniero geólogo, Marco Rivera, del observatorio vulcanológico del Instituto Geológico Minero Metalúrgico (Ingemmet) explica que en 1940 la ciudad estaba a 15 kilómetros de la boca del macizo. Habían 110 mil habitantes. En los últimos años esta distancia se redujo en tres kilómetros. "El Misti es el volcán más peligroso del sur", dice el científico. La razón es simple, por cantidad de población que vive en los alrededores. Los otros seis volcanes en actividad del sur, Sabancaya (Arequipa), Ubinas, Huaynaputina, Ticsani (en Moquegua), Tutupaca y Yucamane (en Tacna), no concentran a su alrededor esa densidad poblacional. Además, si el Misti incrementa su actividad, la erupción será de tipo explosivo. ALCANCE DE CENIZA Hace 2,030 años se produjo la erupción más impactante del Misti. La explosión alcanzó los 18 kilómetros de distancia, donde se depositó hasta 10 centímetros de ceniza. La última se registró entre 1440 y 1470 y fue considerada como leve. Las erupciones explosivas pueden producir densas columnas de piroclastos (gases y material sólido caliente) que ocasionalmente penetra la estratósfera y alcanza alturas superiores a los 20 km. Esas concentraciones tienen temperaturas de 500 a 800°C. Pueden viajar a 100 kilómetros por hora y luego caen sobre las poblaciones. La lava no es problema, porque se desplaza lentamente y luego se solidifica. En cambio se debe temer los deslizamientos de lodo y piedra. Las zonas aledañas a quebradas, río Chili y torrenteras serán las más afectadas. "Ya vivimos cerca de los volcanes, qué vamos a hacer", sostiene el especialista Domingo Ramos Palomino, del Ingemmet. La respuesta es la prevención. Ante un desastre de este tipo, Defensa Civil recién podría llevar ayuda después de 72 horas, comenta una de sus integrantes, Isabel Hinojosa. Los primeros días los pobladores deberán autoayudarse. PELIGROS DEL SUR El volcán Huaynaputina se destaca por ser el protagonista de una de las erupciones más violentas. En 1600 su explosión alcanzó los 24 kilómetros de altura, pasó la estratosfera. Afectó 100 mil kilómetros a la redonda. Las cenizas, flujos y deslizamientos destruyeron los quince poblados más cercanos. Además mató la fauna del río Tambo. El Ingemmet monitorea la actividad de los volcanes activos en el sur del país. A través de diversos métodos pueden determinar posibles erupciones. Ramos Palomino explica que se controlan los movimientos sísmicos, la emisión de gases, temperatura de fuentes de aguas cercanas, entre otros. Además se cuenta con imágenes satelitales. El Sabancaya, macizo que afectaría directamente al valle del Colca, es una de las montañas vigiladas. En el 2013 mostró su última actividad con emisiones de gases que alcanzaron los 1,200 metros sobre el cráter, pero la última erupción fue de 1988 a 1998. Además se conoce que existen otros colosos que son potencialmente activos como Sara Sara, Coropuna, Chachani, Purupuruni y Casiri. Todos los especialistas están de acuerdo con que la prevención evitará que ante una erupción se pierdan vidas. ❧

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